El mismo banco: Liberbank, la misma sucursal en Cáceres con el mismo director, el mismo notario, el mismo abogado, las mismas condiciones hipotecarias, dos pisos adquiridos en el mismo bloque, pero dos sentencias distintas. Los hermanos Rubio han recibido dos fallos judiciales diferentes ante una misma demanda en la que exigían la anulación y devolución de la cláusulas suelo de la que no fueron debidamente informados cuando contrataron sus respectivas hipotecas.

Uno de los fallos fue dictado el pasado mes de julio por la Audiencia Provincial de Alava, donde ahora vive uno de los hermanos, y el otro, el pasado febrero por parte de la Audiencia Provincial de Cáceres.

En el primero, la Audiencia Provincial de Álava, en segunda instancia, obliga a Liberbank la devolución de 17.000 euros y la anulación de la cláusula suelo; y a asumir las costas del juicio. Confirma así la sentencia del juzgado de primera instancia, que fue recurrida por los servicios jurídicos de Liberbank.

En la segunda sentencia, la Audiencia Provincial de Cáceres falla “parcialmente” a favor del demandante, por “falta de transparencia” de la entidad pero sólo le obliga a anular la cláusula suelo, no a devolver los 8.000 cobrados por esta ¿Existen dos justicias ante un mismo caso? Lo que este curioso caso pone de manifiesto es la contradicción latente que supuso la sentencia del 9 de mayo del Tribunal Supremo al condenar a las entidades bancarias, únicamente, a la eliminación de la cláusula suelo y no contemplar la devolución con carácter retroactivo de las cantidades, tal como establece la legislación de nuestro país (concretamente el art. 1303 del Código Civil) e incluso la directiva europea sobre protección de consumidores (directiva 93/13).

¿Qué clase de justicia es esta si en un caso se da la razón al cliente y en el otro se dicta todo lo contrario? Depende del juez y del gobierno de cada sitio o si no que me lo expliquen” argumenta uno de los hermanos afectados.

Ahora está por ver qué estrategia adopta la entidad, si acata ambas sentencias o si, llegados a este punto, y reforzados por la sentencia de Cáceres, continúa con el proceso y recurre la sentencia de Álava ante el Tribunal Supremo, buscando así una reafirmación de la sentencia del Supremo que les blinde y que tenga un efecto disuasorio ante nuevas demandas por devolución de cantidades.

Por su parte los hermanos Rubio esperan que la sentencia alavesa se extienda al resto de casos para evitar los abusos de las entidades bancarias, y de paso, avisan de que no se van a quedar a la espera de los recursos y planean encadenarse frente a la oficina principal de Caja Extremadura en Cáceres para denunciar el desamparo judicial.

La sentencia alavesa es la primera (documentada hasta el momento por el despacho) en la que se ratifica una sentencia de un juzgado de primera instancia y se aplica la retroactividad. Mientras que la dictada en Cáceres se suma a una lista de fallos favorables “parcialmente” a los demandantes; esto es, que reconocen la nulidad de la cláusula suelo por abusiva pero no sentencian a las entidades a la devolución de cantidades, amparándose en la reciente sentencia del Tribunal Supremo.

Se vuelve a dar una nueva “casualidad” y es que, de las otras seis sentencias documentadas por el despacho, una tiene lugar en la Audiencia Provincial de Córdoba donde la entidad demandada era BBK CajaSur , y las cinco sentencias restantes vuelven a tener a la Audiencia Provincial de Cáceres como escenario y a Liberbank como entidad bancaria protagonista en 3 de ellas.